miércoles, 14 de junio de 2023

BALEARES

     El viernes 9 de junio inicio la segunda etapa de la temporada. La única  meta clara es navegar, navegar a vela todo lo que sea posible, estoy aburrido de hacer largas travesías a motor. Tengo el propósito de ir a Mallorca y Menorca, y si encuentro vientos favorables pasaré al norte de Cerdeña. La previsión indica viento de unos 12 nudos (unos 22km/h) del WSW (oestesuroeste) que a partir de media mañana van rolando hacia el sur subiendo en intensidad y pudiendo alcanzar rachas de 26 nudos (48km/h) entre Valencia e Ibiza a partir del mediodía. Condiciones bastante buenas para ir al norte de Mallorca con viento y ola a favor. Salgo muy temprano, a las 4 de la madrugada, para hacer el tramo de más viento antes del mediodía. Inicialmente tengo que poner motor, el viento viene casi de popa. A medida que avanza la mañana se va cumpliendo la previsión y voy recibiendo el viento por la aleta de estribor (costado contiguo a popa). Poco a poco el viento sube hasta 18 nudos (33km/h), la navegación es agradable. A partir del mediodía ya veo picos de 23 nudos (43km/h). En esas condiciones la ola que se levanta es muy incómoda, ya es marejada y algunas olas son muy verticales y sacuden el barco con fuerza. Tengo hambre, bajo a la cocina y mientras me estoy preparando un sandwich viene una ola grande y me tira al suelo. El golpetazo es muy fuerte, me duele una costilla y los dedos de la mano izquierda. La primera sensación es contradictoria, de dolor y de alivio porque me doy cuenta de que no tengo nada roto. Subo y me tumbo en la colchoneta, el barco lo lleva el piloto automático. Poco a poco me voy acercando a Mallorca, donde el viento va cayendo hasta que a las 2am a la altura de Sóller tengo que enrollar el foque y poner motor. El mar está cada vez mejor a medida que me acerco a la cala de San Vicente, donde llego sobre las 5am, con luz suficiente para fondear.

    El sábado lo dedico a descansar y hacer reposo. En general me encuentro bien aunque las costillas me duelen al moverme. Tampoco puedo hacer fuerza con la mano izquierda. Me pongo en contacto con Pilar, que es traumatóloga, y le cuento. Opina que lo que tengo son contusiones y me recomienda un antiinflamatorio. El tiempo es muy bueno y en la cala solo somos cuatro o cinco barcos, aún no ha empezado la saturación de temporada alta.


    El domingo, de nuevo reposo, buenos alimentos y el primer baño de la temporada. El agua está muy limpia, la primera impresión es de frío, la segunda es una sensación tonificante. Echo un vistazo a las previsiones meteorológicas, avisan del paso de un frente tormentoso entre la noche del martes y la mañana del miércoles. Reservo amarre en Pollensa.

    El lunes salgo y voy haciendo la costa hacia Formentor, es espectacular:



    Pasado el cabo me acerco a las calas de Engossaubas y Murta. Ambas son muy bonitas, el problema es que hay muy poco espacio con arena donde echar el ancla, el resto es alga. En Engossaubas hay dos o tres barcos y no veo que me pueda quedar, me voy con pena


    En cala Murta localizo una amplia mancha de arena donde echo el ancla,


    Pongo los toldos para tener buena sombra y me dispongo a pasar allí el día, pienso ir a fondear al lado del puerto de Pollensa a la tarde. Me siento muy feliz de estar en un sitio así,..., pero creo que me va a salir caro. A media mañana ha pasado una neumática de los Vigilantes del Fondeo, que me han dicho se dedican a tomar nota de los que echan el ancla sobre la posidonia y pasan los datos a la autoridad competente. Yo no estaba sobre alga, pero muy cerca. Veremos...

    El martes 13 he entrado en el puerto de Pollensa y me he dedicado a las tareas habituales: Ir al supermercado, hacer una colada y repostar agua y gasóleo. La predicción se ha cumplido, ha estado lloviendo la noche del martes y el miércoles por la mañana. A estas horas, ya por la tarde, no llueve. El dolor ha ido remitiendo, sobre todo a partir de las primeras 48 horas, el de las costillas ya no me molesta, pero los dedos siguen sin estar muy bien. El miércoles ha estado lloviendo por la mañana, por la tarde se ha despejado y he ido a dar un paseo por el paseo de Albercux, es precioso, va por lo que debió ser antiguamente la zona de veraneo de cuando se veraneaba,..., los que podían. Abundan las casas de época magníficamente mantenidas y algunas modernas que no desentonan. Tantas veces que he venido y no lo conocía, en Mallorca cualquier rincón te da una sorpresa:





    El jueves 15 abandono el puerto. De momento he renunciado ir a Menorca porque una vez allí no tendría dónde pasar la noche. La previsión señala oleaje tanto en la costa norte como en la costa sur, y lo que es peor, a partir del domingo habría varios días con vientos fuertes. El nuevo plan es quedarme en Mallorca y decidir cada día qué haré el siguiente según esté la meteo. Se trata de hacer de la necesidad virtud y disfrutar de la navegación a vela haciendo etapas cortas explorando los bonitos rincones que hay por aquí. Si se confirma la previsión me situaré en la costa de tramontana, que quedará a sotavento de los vientos de sureste. Hoy he ido a un fondeadero al lado del puerto de Bonaire, en la bahía de Pollensa. Había muy poco viento, he hecho la navegación a vela, muy despacito, una gozada.


 Por la tarde he vuelto a fondear al lado de la bocana del puerto de Pollensa, entraba demasiada ola en Bonaire como para pasar una noche cómoda.
    
    El sábado 17 vuelvo a la cala de San Vicente, de nuevo busco protección de los vientos del sur. El domingo por la noche empieza a entrar ola del norte aunque siguen los vientos de componente sur. El lunes el incómodo, el oleaje no es muy grande pero el barco se mueve contínuamente. El martes temprano salgo hacia Alcudia, hay bastante mar antes y después del cabo de Formentor pero en la playa de la Alcanada se está bien, y allí me he quedado:



    Más adelante paso a Menorca. La primera mitad de la travesía a motor, la segunda voy a vela con una marejada que se lleva bien pues tanto el viento como la ola entran por la aleta:


    Fondeo en Binigaus, al sur de la isla para tener protección del viento del norte:
    


    La meteorología está rara, hay vientos del norte en la costa norte y se anuncian vientos del sur en la costa sur, así que reservo amarre en Mahón. La víspera fondeo en la playa de la punta Grosa, frente a la isla del Aire, uno de los sitios de agua más azul de Menorca:


    Después de dos días en Mahón la meteo sigue dominada por vientos moderados de Mestral, no son buenos para ir a la costa norte así que vuelvo a Binigaus esperando que cambien las condiciones. Y cambian, la situación se complica y la previsión es que ni en el norte ni en el sur se va a estar bien. Vuelvo a Mallorca donde he reservado amarre en Pollensa. Pasan los días y los vientos siguen igual, de componente norte al norte de Mallorca, que luego siguen el perfil de la isla y son del sur-sureste al sur de la isla. Esto deja pocas opciones, me dedico a navegar por las bahías de Alcudia y Pollensa y fondear en la zona de la Alcanada y al sur de la punta de la Avanzada, donde hay buena protección. Los paisajes son soberbios en esta zona:









    De Pollensa paso a Formentor, donde he reservado boya. El tiempo no es del todo agradable, hay bastante viento y está nublado. Al día siguiente tengo que volver al fondeadero de La Avanzada, hay previsión de nortes, y al día siguiente salgo a recorrer la costa de Tramuntana, fondeo en Tuent, da protección del nordeste. Tuent está al pié mismo del Puigmajor, el escenario es impresionante. Al día siguiente salgo con la intención de pasar la noche en La Foradada para ir después a la costa sur, la previsión es que vuelven a dominar los nortes. Nada más fondear en La Foradada recibo un wasap de unos conocidos de Valencia que me advierten de vientos fuertes a la noche, no venían en la consulta que había hecho a las 7 de la mañana. Esto es algo peculiar de esta temporada, las previsiones cambian más rápidamente de lo habitual. Levanto el ancla y salgo hacia la costa Sur. Mi intención es ir a Camp de Mar, pero al pasar enfrente de cala Egos, al lado de Andratx, veo  que hay sitio y echo el ancla. Me he puesto en la parte exterior de la cala, bastante separado de los otros barcos, pero aún así..., cuando estaba comiendo suena un golpe, salgo y veo que tengo encima un catamarán grande, lo lleva un italiano. Cuando controla la situación se acerca, me pregunta si tengo daños y me pide disculpas. Por suerte no ha habido daños. Repite la maniobra para anclar y entonces veo que este hombre no tiene remedio, vuelve a echar el ancla demasiado cerca de mi barco, aunque sin abordarme, pero en una posición que podría tocarme si cambia el viento. Al caer la tarde levanto el ancla y me adentro en la cala, más cerca de los otros barcos. A la noche entra el viento, un viento raro, muy caliente y racheado, aunque aquí estamos al sur y bastante protegidos. Y entonces pasa lo que tenía que pasar, la cala Egos no es muy grande y cuando el viento arrecia los barcos empiezan a bornear (oscilar respecto del punto de anclaje) y se sitúan muy cerca unos de otros, algunos casi tocándose. Total, todos estamos de guardia, algunos encienden motores para controlar mejor, unos levantan el ancla como pueden y se marchan, y yo aprovecho unos momentos de calma para anclar en un sitio más despejado y poder irme a dormir sin tener que estar vigilando los dos barcos que tengo más cercanos. El resto de la noche sin incidentes y a la mañana siguiente voy a Camp de Mar, mucho más amplio. El jueves voy a Andratx, donde tengo reservado amarre, tiro la basura, voy al supermercado y recargo los tanques de agua y gasóleo. Al caer la tarde, sorpresa, hay un certamen de habaneras en el muelle, al lado del barco, es un bonito recibimiento.

    Una novedad en esta travesía son las pruebas de foto y vídeo submarino que he empezado a hacer. Unos ejemplos:




    El viaje llega a su fin, de Andratx vuelvo a Camp de Mar, el viento del NE no deja volver a la costa de Tramontana, y el lunes 17 salgo a las 10 de la mañana hacia Valencia, donde llego a las 7.30 de la mañana siguiente.




1 comentario:

  1. Un gran aplauso por tu relato. Espero que ya estén bien tus dedos y costillas. La próxima entrada será con fotos submarinas incorporadas, ole. Lástima que no hay paseos terrestres en la entrada, calculo que tus rodillas se quejan. Bueno, he distrutado como siempre del relato y de las fotos. Te sigo, agradecida de leerte. Cuídate.

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